Sistemas inteligentes y sus sociedades Walter Fritz

Observaciones preliminares
sobre la
Teoría de sistemas inteligentes

 

Creando la teoría
Esta teoría es el resultado de haber construído varios sistemas inteligentes (SIs) artificiales en una computadora. Se inició como una hipótesis, que tratamos de comprobar mediante un programa de computación que era un SI artificial. Observamos cuáles eran las partes de nuestro sistema que no funcionaban apropiadamente y tratamos de modificar la teoría y, por ende, el programa de computación. Esto lo repetimos muchas veces. Fueron las modificaciones de nuestro programa las que más nos enseñaron sobre nuestra hipótesis.

Estudiar los SIs artificiales es más ventajoso que estudiar los de los humanos, ya que nos permite observar todos sus procesos internos: podemos observar la creación y el uso de conceptos y de reglas de actuación. Es por eso, que la teoría habla de la creación de conceptos, de la elaboración de la situación actual, de la elaboración, el almacenamiento y olvido de reglas de actuación, de la selección de una adecuada regla de actuación y, finalmente, de la ejecución de la parte respuesta de la regla de actuación elegida.

Podemos observar que una sorprendente cantidad de las funciones del cerebro de un SI humano es bastante similar a las de un SI artificial. Podríamos sacar la conclusión de que esto es obvio, ya que la mayoría de los SIs artificiales son una copia del natural, del humano. Pero esto no es totalmente verdadero. Si revisamos la literatura sobre inteligencia artificial, podemos observar que se ha utilizado una amplia gama de soluciones de diseño de los funciones de SIs artificiales. Pero, tanto el autor como otros, han notado que la mayoría de estos otros diseños no trabajan bien, aún si a primera vista parecen ser bastantes razonables. Examinándolos más, vemos que muchos de los que han funcionado, tienen semejanzas asombrosas con la mente humana, tal como generalmente creemos que ésta funciona.

 

Olvidar
Todos sabemos que el ser humano olvida. Como los humanos generalmente consideran el olvido como algo no beneficioso o dañino, y como una computadora nunca olvida (a menos que alguien la desconecte), pensamos que podríamos obviar en nuestro programa de SI el diseño de la función olvidar. ¡ Cuán equivocados estábamos ! Descubrimos que sin el olvido, se acumulaba en la computadora mucha información innecesaria y no importante, que pronto llenaba su memoria y ya no le permitía almacenar ninguna información nueva, independientemente si ésta era útil o no. Además, la excesiva acumulación de reglas de actuación innecesarias, hacía que el tiempo que empleaba el programa para seleccionar una regla de actuación apropiada, se hiciera demasiado largo. Llegamos a la conclusión, que una computadora, cuando se usa como un SI, también debe olvidar.

 

Dormir
Los seres humanos duermen aproximadamente durante un tercio de sus vidas. Pensamos: "¡Qué pérdida de tiempo!" Seguramente que una computadora no necesita dormir. ¡Y, otra vez, nos equivocamos! Resulta que - y por supuesto que esto lo aprendimos de la manera difícil - el sistema inteligente necesita mucho tiempo de procesamiento después de un evento para revisar y poder sacar total provecho de sus experiencias. Generar conceptos y luego relacionarlos entre sí, sólo se puede hacer, en la mayoría de los casos, una vez terminada una experiencia. Este procesamiento toma su tiempo, porque el SI debe revisar toda su memoria para cada concepto, y no solamente la parte que se relaciona con su última experiencia.

Esto es más importante aún si colocamos el SI en un "verdadero" entorno humano. Por ejemplo, tomemos el caso de un robot, controlado por un SI, y que camina por un pasillo sólo unos pasos delante de una persona. A la persona le resultaría más que molesto, si el robot, de vez en cuando, frenara de repente, pareciendo meditar. O, en un intercambio activo entre un ser humano y un sistema inteligente artificial, por ejemplo, en un juego de cartas, resultaría inconveniente si el el programa parara su actividad externa cada pocos minutos.

Por eso creemos, que un SI debería revisar su memoria sólo en momentos donde no hubiere demanda exterior por parte del operador. Incluímos un comando "dormir" por medio del cual el operador puede iniciar este modo de actividad interna e inactividad externa. Lo mismo pasa si la computadora está sin trabajo por algún tiempo, entonces automáticamente entra en este modo.

Parece que algo similar pasa en los seres humanos. Suponemos que en el modo REM del dormir (REM = movimiento rápido de ojos cuando se duerme), los seres humanos revisan sus experiencias. Después de un día entero de nuevas experiencias, estamos confundidos y muchas veces muy irritables. Pero, luego de un un buen sueño nocturno, repentinamente vemos todo más claro. Debe haberse producido una cierta cantidad de revisión y de ordenamiento. Parece, entonces, que todo sistema inteligente necesita dormir.

(2003: Las investigaciones del Prof. Jan Born han demostrado que , después de una experiencia, la parte REM del sueño ayuda al aprendizaje de movimientos y el sueño profundo ayuda aprender experiencias relacionados con palabras y emociones.)

 

Para leer de corrido, como un libro - continua aquí
Saltar al Contenido del libro electrónico / a Sistemas inteligentes / al Inicio de esta página.


Ultimo cambio: 7 Mar. 06 / Walter Fritz
Copyright © New Horizons Press