| Sistemas inteligentes y sus sociedades | Walter Fritz |
No somos computadoras que trabajan con precisión, somos seres biológicos, y es por eso que pueden ser observados algunos típicos malos usos y creaciones erróneas de conceptos.
Daremos primero un breve sumario de la relación entre palabras, conceptos y el entorno.
Entorno es todo lo que observamos con nuestros sentidos. Basados en estas observaciones sensoriales formamos conceptos primarios para expresar y archivar lo que sentimos. Y basados en los conceptos primarios elaboramos todos los otros conceptos. Los conceptos se utilizan para expresar la situación actual y para establecer reglas de actuación. Usamos palabras cuando queremos transmitirle nuestros conceptos a otra persona. Esa persona trata de relacionar nuestras palabras con los conceptos que ella se ha formado.
Por ejemplo, tomemos las palabras "gato", "manzana", "coche", "orden", "leyes de la naturaleza", "fuerza", "sistema", "frontera", "ondas de luz" y "partículas de luz" (fotones). Todos estamos de acuerdo de que éstas son palabras. Son palabras que expresan conceptos, palabras que utilizamos para hablar de conceptos.
Por ejemplo, "gato" indica un concepto de un animal que tiene cola larga, que es un mamífero, es un animal domesticado, etc.
Este concepto no sólo reúne un grupo de sensaciones. Es cierto que tenemos sensaciones relacionadas con nuestro concepto de "gato". Pero el concepto consiste en mucho más que en una sensación auditiva o visual. No podemos ver si un determinado gato es un mamífero o que está domesticado. Éstas no son propiedades que existen en el entorno; forman parte de nuestro concepto "gato" y que solamente existe en nuestra mente.
De la misma manera, la palabra "manzana" denota un concepto. Parte del concepto es que ésta es una fruta, que es comestible, que tiene semillas. Muchas veces no se ven las semillas de una manzana. El hecho de que la manzana es una fruta, no existe en nuestro entorno, es parte de nuestro concepto "manzana", que solamente existe en nuestra mente.
Cuando pensamos, utilizamos los conceptos con todas sus propiedades, y esto es algo que ocurre en nuestra mente. Al pensar, no utilizamos palabras formadas por letras (escritas en el entorno) o formadas por sonidos (escuchadas en el entorno). Para más detalles, ver: Sentidos (Para leer de corrido, no entre aquí ahora). y Conceptos (Para leer de corrido, no entre aquí ahora)..
Conceptos imprecisos
Normalmente los conceptos primarios son precisos. Generalmente son útiles (las excepciones son ópticas u otras ilusiones sensoriales).
Los conceptos derivados de otros conceptos normalmente son imprecisos. Y cuando están involucradas varias etapas de generalizaciones y abstracciones, más y más imprecisos se tornan.
Éste no es el caso con un sistema inteligente artificial. Ésta forma conceptos que están de acuerdo con reglas precisas. Todos los conceptos son derivados de otros conceptos o definidos por otros conceptos.
Palabras con significado diferente para distintas personas
Muchos de los conceptos que tenemos, no los hemos aprendidos por nosotros solos, son conceptos aprendidos cuando hemos escuchado una palabra nueva y recibido una explicación aproximada del concepto correspondiente a la palabra. Tales conceptos, necesariamente, son muy imprecisos.
Debemos ser concientes que razonar en base a conceptos imprecisos da malos resultados, porque razonamos en base a conceptos que no representan a la situación.
Conceptos cargados de emociones
Las palabras cargadas de emociones son otra de las causas del pensar erróneo. Avisos y propaganda gubernamental generalmente están cargados de emociones y están diseñados para que reaccionemos sin razonar (ante la emoción). Esto es pensar en forma errónea o no pensar del todo.
Adjudicar propiedades incorrectas a los conceptos
El pasado
Mientras el presente existe y es lo que está alrededor nuestro (nuestro entorno) y del que provienen todas nuestras sensaciones, el pasado no tiene existencia alguna fuera de nuestro cerebro. El pasado es un concepto que marca una serie de conceptos que solamente existen en nuestra mente. (Existen anotaciones del pasado, tales como libros, películas, etc. Pero la anotación no es lo mismo que el pasado. Es sólo un medio por el cual nuestras mentes pueden construir conceptos sobre el pasado). Si bien es cierto que algunos cuentos de ciencia ficción muy hermosos han sido escritos sobre viajes al pasado o al futuro, no es razonable decir, que se viaja hacia un concepto (el pasado).
El futuro
Similar al concepto "pasado", éste también es un concepto dentro de nuestras mentes, no algo que está en nuestro entorno.
Tiempo
El tiempo no es un concepto elemental. No tenemos un sentido para el tiempo. Tiempo es un concepto basado en conceptos elementales. Observamos la distancia, la velocidad y los movimientos oscilatorios, pero no el tiempo. En física definimos al tiempo como distancia dividida por velocidad.
No se debe confundir "tiempo" con una secuencia de eventos. Algunas sensaciones están almacenadas en el orden en que ocurren. Esto es información primaria, es algo que existe en nuestros cerebros o en la memoria de la computadora o en un sistema inteligente artificial. Es un ordenamiento. Para determinar el tiempo involucrado deberíamos comparar el instante en el que ocurrió la primera y la última información sensorial con la distancia por la que se desplazó algo en nuestro entorno.
"Tiempo" muchas veces es un concepto extremamente útil, pero debemos ser concientes de que no es un concepto primario. El hecho de pensar que el tiempo es un concepto que corresponde a algo que está en nuestro entorno, ha producido mucha confusión.
Historia
Muchas veces escuchamos el término "la historia nos enseña . . . ". Esto es erróneo. La historia no es un sistema inteligente. La historia es un concepto. No tiene objetivo alguno y no puede actuar. Un concepto confuso como lo es éste, nos lleva a un pensar confuso.
Evolución
Por la misma razón es erróneo decir: "La evolución ha creado vida a partir de un material orgánico". "Evolución" es un concepto utilizado para definir un proceso, no es un sistema inteligente y por ello no tiene objetivo alguno, no puede actuar, ni puede crear.
Magnetismo
En física nos referimos a magnetismo, cuando sabemos que se lo puede definir exhaustivamente como un movimiento de cargas eléctricas, tal como lo constituye un electrón girando alrededor de un núcleo. Hablamos de electromagnetismo como si estuvieran presentes dos fuerzas, la electricidad y el magnetismo; sin embargo, sólo una está presente y la diferencia está en el tipo de movimiento de la carga eléctrica. El hablar y razonar correctamente, posiblemente nos haría entender mejor el mundo.
Éstos son solamente unos pocos ejemplos. La cantidad de conceptos que se aplican mal es muy elevada.
Conclusión
Cuando un científico o un filósofo escribe palabras, debería tener siempre presente los conceptos a los que estas palabras se refieren. Se deben utilizar conceptos, lo más precisos posibles, cuando se razona o se define el entorno. Toda confusión en sus definiciones los confundirá a ellos mismos y a sus lectores y evitará una correcta transferencia de ideas.
No ocurriría una confusión como: la luz es una "onda" o la luz es una "partícula". Una luz en nuestro entorno, puede ser explicada con el concepto de "onda" o el de "partícula". Ambos conceptos, "onda" y "partícula", son útiles en determinadas circunstancias; pero la explicación (en nuestro cerebro) no es la cosa en sí misma (en el entorno).
Lo mismo vale también cuando se dice que el universo consiste de quarks. Otra vez se confunde al universo con un concepto. Lo que sí podemos decir, es que el concepto "quark" facilita predecir las sensaciones que recibimos del universo (directamente o a través de instrumentos).
Me parece, que científicos y filósofos deberían escribir solamente sobre sus conceptos (su entendimiento) del entorno y no escribir como si estuvieran hablando del entorno mismo. El entorno es algo desconocido. Solamente podemos conocer las sensaciones que nos llegan del entorno y, basadas en ellas, formar conceptos que describen el (supuesto) entorno y los procesos que ocurren en el mismo. Pero todos éstos son conceptos, no el entorno en sí mismo (ver lo que Kant dijo sobre los conceptos y sobre la cosa en sí misma ("Ding an sich").
Por supuesto que no se necesita tal precisión en la conversación diaria; y cuando escriben los poetas, no hay precisión alguna, ellos transmiten sentimientos más que pensamientos.
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