| Sistemas intelligentes y sus sociedades | Walter Fritz |
La primera función que vamos a analizar es la de tener un objetivo. Podemos observar muy claramente en un SI artificial que, si no le damos un objetivo, no puede actuar, o solamente puede actuar al azar. El sistema no puede hacer lo que nosotros pretendemos de él, porque no le hemos indicado qué es lo que queremos que realice. Esto es obvio. Por el otro lado, cuántas veces hemos observado que las personas comienzan a actuar sin haber definido claramente cuál es el objetivo que quieren lograr. ¿Cómo pretenden entonces alcanzar sus objetivos? El actuar sin tener un objetivo claramente definido, es posiblemente el error más grave que las personas pueden cometer al pensar. Sin un objetivo, no se tiene base alguna para elegir entre una respuesta o la otra, y con un objetivo mal definido, la respuesta seguramente no será óptima.
¿Cuál es la relación entre el objetivo principal y los objetivos de niveles inferiores? El objetivo principal de todo ser viviente es la supervivencia de la especie. Darwin demostró, que solamente aquellas especies que poseen este motivo principal son las que sobrevivieron y son las que existen todavía hoy en día. Para alcanzar el objetivo principal elegimos objetivos de niveles inferiores que, una vez obtenidos, ayudan a obtener el objetivo principal. Existe una pirámide de objetivos en la cual los objetivos de niveles inferiores siempre sirven de guía para alcanzar el próximo objetivo superior.
Si nos preguntamos, por qué tenemos tal o cual objetivo, avanzaremos a un objetivo del siguiente nivel, para llegar finalmente al objetivo principal. La pregunta, cómo obtenemos un objetivo, nos llevará a un objetivo de nivel inferior.
Para decidir qué se debe hacer, tanto los SI's artificiales como también los seres humanos, debieran comenzar por el objetivo: ¿qué es lo que exactamente queremos obtener?, formulándose la pregunta primordial: ¿es este objetivo realmente un buen objetivo y cuál es el objetivo de nivel superior que ese objetivo logra? Si tienes un objetivo importante que quieres obtener, visualiza exactamente el camino a seguir para alcanzarlo. Imagina un sendero con paradas intermedias. Éstas son las que constituyen tus subobjetivos.
Bueno, ¿qué podemos aprender de todo esto? Conociendo bien la pirámide de objetivos, podemos analizar si nuestro objetivo actual es realmente el mejor para alcanzar nuestros objetivos de niveles superiores más permanentes. A menudo invertimos mucho tiempo y esfuerzo en obtener objetivos temporarios que en realidad no nos ayudan apreciablemente para alcanzar nuestros objetivos importantes. Si analizamos las razones que tenemos para querer lograr tal o cual objetivo, podemos evitar desvíos y demoras y alcanzar nuestros objetivos importantes en forma más directa.
Para leer de corrido, como un libro - continua
aquí
Saltar al Contenido del libro electrónico / a
Cómo mejorar nuestra inteligencia /
al Inicio de esta página.
Copyright © New Horizons Press